¿El momento del podcasting?

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El anuncio de la adquisición de dos herramientas de podcasting, Gimlet y Anchor, por parte de Spotify y la designación de un presupuesto adicional de quinientos millones de dólares para otras operaciones en el mismo área de actividad ha generado muchos comentarios sobre el futuro de una actividad que lleva muchos años esperando su momento, y que, a pesar de lo que opinen los podcasters o los oyentes habituales de algún podcast, nunca ha terminado de explotar.

Las especulaciones en torno a la popularización del podcasting como medio llevan escuchándose desde principios de siglo. De hecho, la idea del podcasting como next big thing fue lo que llevó originalmente a Ev Williams, Noah Glass, Jack Dorsey y Biz Stone a fundar Odeo, compañía que, tras la decisión de Apple de incluir suscripciones a podcasts en su herramienta iTunes, cambió completamente su objetivo y dio lugar a Twitter. Con varios años de perspectiva parece claro que, en realidad, la inclusión de podcasts en iTunes tampoco dio lugar a ningún tipo de explosión de popularidad en su uso, y decididamente nada comparable con el crecimiento del vídeo.

Para Spotify, pasar de ser sinónimo de música para identificarse más con la radio en todas sus variedades parece un movimiento razonablemente natural. Para el podcasting en su conjunto, el anuncio podría significar una posible escalada en su potencial y popularidad, llevada por la difusión que tiene Spotify y por las posibilidades que ofrece la explotación de sus herramientas de búsqueda interna y de sus algoritmos de popularidad. Que entre tus recomendaciones de Spotify pasen a aparecer no solo artistas y canciones, sino también podcasts, podría favorecer el efecto descubrimiento y ayudar a generar un hábito entre más oyentes, hábito que podría además combinarse con las fórmulas de monetización para los creadores que la compañía puede establecer.

Para Spotify, pasar de ser sinónimo de música para identificarse más con la radio en todas sus variedades parece un movimiento razonablemente natural. Para el podcasting en su conjunto, el anuncio podría significar una posible escalada en su potencial y popularidad, llevada por la difusión que tiene Spotify y por las posibilidades que ofrece la explotación de sus herramientas de búsqueda interna y de sus algoritmos de popularidad. Que entre tus recomendaciones de Spotify pasen a aparecer no solo artistas y canciones, sino también podcasts, podría favorecer el efecto descubrimiento y ayudar a generar un hábito entre más oyentes, hábito que podría además combinarse con las fórmulas de monetización para los creadores que la compañía puede establecer. Por otro lado, si como todo parece indicar, la adquisición incrementa la popularidad de Gimlet y Anchor y da lugar a un crecimiento apreciable del fenómeno, existen preocupaciones sobre lo que podría implicar en términos de un posible cierre de un ecosistema que, hasta el momento, se había caracterizado por la apertura: Spotify ha comentado que no situará los podcasts preexistentes de las compañías adquiridas tras un muro de pago, pero en el futuro, la idea seguramente será ofrecer a los creadores la posibilidad de acogerse a esquemas similares a los de la música, en los que los creadores podrían disfrutar de una retribución variable en función del número de reproducciones, con el fin de dar lugar a un ecosistema económico que pueda favorecer su desarrollo con los incentivos adecuados ¿Escuchas podcasts con cierta regularidad? ¿Estamos finalmente ante el momento de la adopción masiva del podcasting gracias a Spotify, o será de nuevo una falsa alarma? This post is also available in English in my Medium page, “Has podcasting’s moment finally arrived?«

https://www.enriquedans.com/2019/02/el-momento-del-podcasting.html