Categoría: EL MÀRQUETING DE CONTINGUTS a ANDORRA i a CATALUNYA

EL MÀRQUETING DE CONTINGUTS a ANDORRA i a CATALUNYA

Las búsquedas en Google podrían ser la herramienta para localizar nuevos brotes de coronavirus

"No puedo oler", "Tengo fiebre" o "Tengo diarrea". Estas son algunas de las búsquedas que han aumentado en los últimos meses en Google y van ligadas a los brotes que se han ido sucediendo cronológicamente a la pandemia del coronavirus tendido por todo el mundo.

https://www.elnacional.cat/es/tecnologia/coronavirus-busquedas-google-podrian-herramienta-localizar-nuevos-brotes_489432_102.html

«No puedo oler», «Tengo fiebre» o «Tengo diarrea». Estas son algunas de las búsquedas que han aumentado en los últimos meses en Google y van ligadas a los brotes que se han ido sucediendo cronológicamente a la pandemia del coronavirus tendido por todo el mundo.

Según apunta en el diario The New York Times el experto en big data, Seth Stephens-Davidowitz, en los Estados Unidos, las búsquedas sobre el olor se dispararon en Nueva York, Nueva Jersey, Louisiana y Michigan la semana previa al confinamiento y coincide con los cuatro estados con uno mayor casos de COVID-19 actuales.

Los investigadores también explican que Google puede servir para desenmascarar los datos oficiales de los gobiernos estatales. Por ejemplo, en el Ecuador las tasas son inferiores a las de los Canadá, Australia y la mayor parte de Europa.

En cambio, los ecuatorianos están haciendo más búsquedas relacionadas con la pérdida de olor a través de internet que cualquier otro país del mundo. Así pues, este dato sugiere que el Ecuador podría ser un epicentro más importante de la COVID-19 de lo que nos pensamos.

Otros estudios como el de la revista Nature ya sugirieron analizar estos datos el año 2009 con la crisis de la gripe H1N1. Aunque alertan de que los criterios de los datos tienen que estar bien estudiados y no se pueden confundir con la «curiosidad» del usuario o el alud de noticias que llenan las páginas virtuales.

A la vez, insisten en que la prevención a través de Google puede ser una herramienta vital si se miran los ejemplos más recientes. En Italia o Irán así se pudo demostrar: mientras los medios a duras penas hablaban unas semanas antes, Google se llenaba de búsquedas sobre esta cuestión.

"No puedo oler", "Tengo fiebre" o "Tengo diarrea". Estas son algunas de las búsquedas que han aumentado en los últimos meses en Google y van ligadas a los brotes que se han ido sucediendo cronológicamente a la pandemia del coronavirus tendido por todo el mundo.

https://www.elnacional.cat/es/tecnologia/coronavirus-busquedas-google-podrian-herramienta-localizar-nuevos-brotes_489432_102.html

La xarxa social xinesa que ha vençut Instagram TikTok

La xarxa social xinesa que ha vençut Instagram TikTok és l’única aplicació entre les cinc més descarregades del 2019 que no és propietat de Mark Zuckerberg i no forma part de l’univers Facebook

TikTok és l’antic Musical.ly, una eina d’entreteniment que permetia als seus usuaris crear clips de vídeo, modificar-ne la velocitat i acompanyar-los amb una cançó. Es va convertir essencialment en una xarxa social dominada per coreografies individuals i playbacks tant de cançons com de gags coneguts gravats amb la càmera de les selfies. La nova apli -ara TikTok- ofereix el mateix servei però amb usuaris cada vegada més decantats pels gags. De fet, els vídeos resultants han començat a propagar-se pel mordaç Twitter o les stories d’Instagram, i això ha jugat a favor de la popularitat de TikTok.

Malgrat l’èxit, l’amenaça no agafa desprevingut Mark Zuckerberg, que es va passar mesos intentant comprar l’apli quan encara era Musical.ly i que, com que no ho va aconseguir, ha intentat igualar el seu èxit llançant eines similars. Amb tot, no han acabat de quallar i no sembla que la Xina hagi de replegar-se després d’aquesta petita victòria. Sobretot tenint en compte que ni TikTok ni cap de les aplis de Facebook són encara al top 10 de les més descarregades de la dècada: manen Netflix i Tinder. La batalla definitiva, doncs, comença amb el 2020.

La xarxa social xinesa que ha vençut Instagram TikTok és l’única aplicació entre les cinc més descarregades del 2019 que no és propietat de Mark Zuckerberg i no forma part de l’univers Facebook

Et après le COVID-19 ? « Relire les philosophes grecs » préconise Gérard Lemarié

Et après le COVID-19 ? « Relire les philosophes grecs » préconise Gérard Lemarié

Et après le COVID-19 ? « Relire les philosophes grecs » préconise Gérard Lemarié
« Malin ou fou celui qui, aujourd’hui, prétend savoir de quoi demain sera fait, après la crise sanitaire », rétorque Gérard Lemarié. « Une école dira que rien décidément ne peut changer, que l’homme est un loup pour l’homme. Une autre exigera de nous tous, et de toute urgence, un retour vers les choses essentielles. On voit bien que la sortie et la gestion des crises sont toujours une question d’interprétation. La première école expliquera à juste titre comment désormais mieux nous protéger des futures pandémies, quand la seconde, avec sagesse, nous invitera à la modération en explicitant ce qu’est l’essentiel à ceux qui le pensent secondaire. Personne ne sait quelles valeurs disparaîtront, si elles disparaissent, ni quelles valeurs apparaîtront, si elles apparaissent. Ce que nous savons, par expérience, c’est qu’historiens, économistes et politiques raconteront ce qui est arrivé. Ce que nous savons. Ils annonceront ce qui est prévisible. Ce dont nous douterons. Ils expliqueront tous ensemble qu’ils ont bien retenu la leçon. Ce dont nous rirons. Il sera alors temps, peut-être, de relire les philosophes grecs qui exhortaient les hommes à ne pas trop bouger, à contempler le monde et, surtout, à ne jamais trop vouloir en modifier la structure. »

Et après le COVID-19 ? « Relire les philosophes grecs » préconise Gérard Lemarié

https://www.lunion.fr/id143659/article/2020-04-05/coronavirus-deux-regards-sur-une-situation-inedite

El ‘delivery’ como reto en la hostelería y la restauración. Es el futuro: ¿los pedidos a domicilio?

El ‘delivery’ como reto en la restauración La XXXVI edición de los Desayunos Emprendedores congregó a los representantes de varias franquicias de hostelería y restauración en una mesa redonda que mostró el gran reto que supone el "delivery" para el sector.

El ‘delivery’ como reto en la restauración
La XXXVI edición de los Desayunos Emprendedores congregó a los representantes de varias franquicias de hostelería y restauración en una mesa redonda que mostró el gran reto que supone el «delivery» para el sector.

En un formato de mesa redonda, el XXXVI Desayuno Emprendedores se articuló bajo el título “Tendencias novísimas en el sector de la restauración” y contó con la presencia de Jaime Farto, CEO y fundador de Tasty Poke Bar, Sara Vega, directora de Comunicación y Marketing de Comess Group, Jorge Ochoa, de Ramen Kagura, Reyes Giménez, directora de Comunicación y Marketing de Foodbox, y Carlos Ruiz, director de Franquicias de Mexicana de Franquicias. Todo ello, moderado por Claudio M. Nóvoa, responsable del Contenidos de Franquicias de Emprendedores, y Alejandro Vesga, director de Emprendedores.

El encuentro comenzó con el foco puesto en la importancia de las cocinas centrales para determinadas marcas, que nacen ya con estas instalaciones en su estructura. En el caso de Ramen Kagura, que inauguró hace pocos días su complejo, el reto en estos primeros pasos es “ofrecer una garantía de calidad, porque hay recetas secretas que solo conoce el fundador de la marca”, explica Ochoa.

El ‘delivery’ como reto en la restauración La XXXVI edición de los Desayunos Emprendedores congregó a los representantes de varias franquicias de hostelería y restauración en una mesa redonda que mostró el gran reto que supone el "delivery" para el sector.

Además de la importancia de las cocinas centrales para estandarizar los productos en todas las franquicias y desarrollar nuevas marcas, Ruiz destaca las líneas de negocio adicionales que Mexicana de Franquicias ha conseguido implantar gracias a esas instalaciones. Así, ofrecen determinados productos a otros restaurantes que quieran incorporar un apartado mexicano en su carta, son proveedores en campos de fútbol y recientemente han alcanzado un acuerdo de un millón de euros para servir en los restaurantes de una cadena hotelera.

EL DELIVERY ES EL PRINCIPAL RETO
El nudo del coloquio giró en torno a los pedidos a domicilio, y el desafío que esto supone para las marcas. “Hay un reto de trasladar la misma experiencia en el delivery que en el restaurante”, identificaba Giménez como introducción al bloque, una idea que Vega comparte. “Tiene demasiadas complicaciones, costes y una tendencia que no sé si va a llegar a consolidarse. Un restaurante no está operativamente preparado para el delivery, pues tiene un personal y una cocina acorde a una sala, y no a 50 comensales más que piden desde sus casas”, afirma la directora de Comunicación de Comess Group.

En este sentido, Ruiz muestra su preocupación por el producto que llega al cliente y el trato que recibe en su casa, una asignatura pendiente. “Tenemos problemas para que la comida llegue caliente al cliente. Además, todos nuestros restaurantes están llenos a diario, mientras que la mayoría de las malas críticas que recibimos en Internet son clientes del delivery”, afirma.

En sentido contrario se posiciona Farto, defendiendo que Tasty Poke Bar recibe mucho volumen de negocio precisamente de las entregas a domicilio. “El delivery no va a caer. Excepto algún tipo de producto tradicional, en el futuro gran parte del consumo será así. La gente cada vez cocina menos, y por eso pide para llevar. Los nuevos conceptos crecen y tienen muy buenas perspectivas a través de este canal”, argumenta. En cualquier caso, todos los representantes coinciden en la necesidad de mejorar los costes de esta modalidad, una asignatura pendiente para el sector.

LA CALIDAD Y EL MOVIMIENTO SALUDABLE, LAS TENDENCIAS
En cuanto a las tendencias que marcan el mercado de la restauración, los productos naturales y saludables se llevan la palma, algo que tiene que ver con el aumento de la preocupación por la salud. “La gente cada vez se cuida más, por lo que suben los gimnasios y suben los restaurantes healthy”, analiza Farto.

En cuanto a los horarios de consumo, Giménez considera que “está aumentando el ‘tardeo’” o, en otras palabras, los consumidores están dejando las cenas hasta altas horas de la madrugada, para comer ligero mientras toman algo en compañía. Para Vega, el reto de las marcas tradicionales es averiguar cómo adaptarse a los nuevos modelos “y seguir siendo rentables a la vez”.

https://www.emprendedores.es/franquicias/a27809875/delivery-restauracion-franquicias-emprendedores/

Webinar Actua – Impacte de la Covid-19 al sector de l’esport i al turisme esportiu

Webinar Actua - Impacte de la Covid-19 al sector de l'esport i al turisme esportiu Esdeveniment Actua Actua / Andorra Esports Clúster Data 6 abril 2020 Hora15:30 h

Webinar Actua – Impacte de la Covid-19 al sector de l’esport i al turisme esportiu
Esdeveniment Actua
Actua / Andorra Esports Clúster
Data 6 abril 2020
Hora15:30 h
Lloc Webinar a través de la plataforma ZOOM
Web https://zoom.us/j/635801367

Aquest webminar, organitzat per Actua i l’Andorra Esports Clúster, realitzat a través de la plataforma ZOOM, que permet el seguiment gratuït des de qualsevol racó del planeta a través d’una sessió en directe, pretén resoldre dubtes sobre quin serà l’impacte de la crisi de la Covid-19 al sector de l’esport i al turisme esportiu.

Ponents

David Hidalgo – President de l’Andorra Esports Clúster. Llicenciat en Ciències Econòmiques i Empresarials per la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, MBA ESADE Business School (Barcelona) i Schulich School of Business (York University, Toronto, CANADÀ) i PDG IESE Business School (Barcelona). Actualment és el CEO de Grandvalira-ENSISA des del 2017, on abans havia ocupat el càrrec de director General Adjunt (2016-2017) i director de Serveis Corporatius (2000-2016). Abans havia treballat al sector financer a Barclays Bank i AVIVA a Barcelona, Londres i Toronto. També és el Director General del Comitè Organitzador de Copa del Món d’Esquí Alpí a Soldeu i professor d’organització d’esdeveniments esportius al Johan Cruyff Institute (Universitat Autònoma de Barcelona).

Gemma Riu – Gerent de l’Andorra Esports Clúster. Llicenciada en Economia per la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Certified International Investment Analyst per ACIIA, Post Grau en Direcció Financera per l’EUNCET (UPC), MBA per ESADE, amb especialització en finances a Fordham University (New York, EUA), i PDG per IESE. Després d’estar vuit anys en el sector bancari, el 2008 s’incorpora a un reconegut family office on realitza anàlisi d’inversions i gestió de patrimonis. En la seva darrera etapa ha exercit com a CEO a Univers Bomosa durant sis anys. Ha format part de múltiples consells d’administració i ha estat vocal de la CEA.
Per participar en directe al webinar d’Actua i l’Andorra Esports Clúster sobre l’impacte de la crisi de la Covid-19 al sector de l’esport, cliqueu a l’enllaç minuts abans del seu inici i accedireu a la presentació.

https://zoom.us/j/635801367

Fins a quin punt la pandèmia del covid-19 farà canviar el món?

Fins a quin punt la pandèmia del covid-19 farà canviar el món? ¿Canviaran les relacions socials i personals? Viatjarem menys? ¿Ens relacionarem menys físicament? ¿Tindrem, en canvi, més consciència de comunitat, d’humanitat?

https://www.ara.cat/societat/mon-despres-del-coronavirus-covid-19_0_2429757033.html?utm_source=newsletter&utm_medium=cms&utm_campaign=titulars&utm_content=20200405titulars

Fins a quin punt la pandèmia del covid-19 farà canviar el món? ¿Canviaran les relacions socials i personals? Viatjarem menys? ¿Ens relacionarem menys físicament? ¿Tindrem, en canvi, més consciència de comunitat, d’humanitat? ¿Deixarà de tenir prioritat absoluta el paradigma econòmic? ¿Canviarà el món laboral? ¿S’implantarà de manera més generalitzada el teletreball? ¿Es reduirà el comerç mundial? Hi haurà més km 0? ¿Creixeran encara més les desigualtats? O al contrari, ¿hi ha una oportunitat redistributiva? ¿El coronavirus ha deixat al descobert el capitalisme financer i ha tornat a empoderar el poder polític per sobre del mercat? ¿Pot donar pas a un nou keynesianisme? ¿Passarà finalment a primer pla el respecte al medi ambient un cop constatada, dramàticament, la vigència de la fragilitat de la naturalesa humana? ¿La ciència i la medicina guanyaran pes en la governança pública i en els pressupostos dels estats i les institucions transnacionals? ¿La democràcia corre perill? ¿Els autoritarismes i els populismes aprofitaran aquesta nova crisi per fer encara un pas més endavant? Què passarà amb Europa? ¿Sobreviurà la UE a aquesta crisi sanitària i econòmica? ¿La Xina sortirà reforçada en la geopolítica mundial? Quina nova deriva prendran els EUA de Trump?

Aquestes i altres preguntes són les que avui dominen l’escena global, trastocada per la irrupció d’un virus que ha sotragat la convivència humana planetària. Un tipus de pandèmia que, tot i que els científics ja deien que podia venir, cap país ha demostrat estar del tot preparat per afrontar. Alguns, es clar, clarament gens. Entre els més afectats hi ha Itàlia i Espanya, amb Catalunya, al costat de Madrid, com una de les àrees més colpides.

Tretze experts consultats per l’ARA aventuren algunes respostes a aquests interrogants d’urgència enmig d’una crisi de dimensions i contorns desconeguts. No es pot dir que domini l’optimisme. Entre altres raons perquè amb el covid-19 plou sobre mullat. No en va, aquesta crisi tan sobtada i tan diferent s’afegeix al daltabaix econòmic global del 2008, que ha deixat un rastre de desigualtat encara visible, i arriba, també, després d’una dècada del procés polític català, que, en termes democràtics, també ha portat un clar deteriorament.

Realitat i desig
La majoria d’experts consultats basculen entre l’anàlisi del que ha passat i podria venir i el desig que la pandèmia porti a un canvi substancial, a un aprenentatge col·lectiu. Però els perills d’involució hi són: per al mateix règim democràtic, que veu com l’autoritarisme pot aprofitar el virus per inocular encara més anticossos a un ja debilitat sistema representatiu liberal. I el mateix es pot dir de la UE, que no sembla estar reaccionant amb valentia a aquesta crisi, que s’afegeix a l’econòmica, la dels refugiats i la del Brexit.

En termes econòmics, el mateix: l’aparent reforçament de les polítiques públiques davant el mercat no és clar que només es quedi en un gest d’urgència, en un miratge. El fet que avui la sanitat i la recerca públiques hagin agafat el lideratge en la resposta no els assegura cap preeminència futura. Des del sector privat, les grans corporacions comunicatives tenen la millor posició per aprofitar l’avinentesa. El combat per una millor redistribució de la riquesa no està ni molt menys assegurat.

La petició àmpliament compartida d’empoderar la ciència i l’educació en el seu conjunt per assegurar un futur i una governança basats en el coneixement és això: només una petició. Caldrà veure si esdevé una realitat, és a dir, si es transforma en pressupostos i en uns mecanismes d’intervenció reals en la vida pública. I caldrà veure, finalment, si el respecte a la natura es converteix, aquest cop sí, en una resposta decidida i contundent en la lluita contra el canvi climàtic i, per tant, i de manera indestriable, a favor també de la salut humana.

El covid-19 ens posa de nou davant una crisi global i multilateral.

Ingrid Guardiola, comunicòloga
“Guanyaran terreny les empreses del capitalisme plataforma”
El sector cultural més ric i divers, aquell que té més en compte la qualitat en la ideació, producció i execució del projecte que no pas l’impacte econòmic, està molt tocat des de la crisi del 2008, i de la pandèmia no en sortirà indemne. No n’hi haurà prou amb reforçar les polítiques culturals, que demanen a crits i des de fa temps una implicació política que sovint és més d’ordre simbòlic que d’ordre executiu. A nivell de consum cultural, les que guanyaran terreny són les empreses del capitalisme de plataforma; ja ho estan fent ara: Amazon copant el comerç online, Google-Microsoft-Facebook-Zoom la comunicació telemàtica, Netflix l’entreteniment online, Google el paquet educatiu virtual… És un model altament opac i jeràrquic en què el producte, els projectes o els creadors importen menys que la imatge de marca de la plataforma, en què el hype invisibilitza algorítimicament la resta de productes, en què cada experiència és un pretext per a l’acumulació de dades. Però, com tot mercat, depèn de la demanda. N’hi hauria prou que la gent passés a una altra banda.

M’agradaria pensar que els esdeveniments massius són cosa del segle XX i que per fi s’ha vist que són insostenibles a tots els nivells (ecològic, econòmic, cultural, comunitari, sanitari…) i, per tant, que la cultura que busca interpel·lar comunitats específiques des de la reciprocitat creixerà. La gent necessitarà socialitzar aquest malestar, accedir a llocs que convidin a la reflexió i al vincle, catarsis menys dissenyades pels departaments de màrqueting; també perllongar l’esperit comunitari que ha anat gestant-se des del confinament. Tot i que també s’ha inculcat en excés un esperit sociòpata en què l’altre és una amenaça i l’aïllament i la profilaxi s’han venut com l’única sortida al problema. Però potser, com em deia el meu amic Andrés Hispano, passarà com després de la Primera Guerra Mundial i vindrà una nova República de Weimar, un retorn a l’hedonisme i al carpe diem. Si és així, l’esgotament del planeta farà la seva feina per nosaltres.

Daniel Innerarity, filòsof
“La democràcia afronta un repte sense precedents”
La crisi sanitària no ha posat en valor l’estat sinó la solidesa del sistema de salut, la capacitat organitzativa dels governs en una situació de crisi i tot el sistema d’alertes i capacitat estratègica de les institucions. El moment d’abordatge de la crisi és en clau neokeynesiana, però no ens hauríem de deixar impressionar per la rotunditat de la resposta, per la seva retòrica militar i comandament únic: els estats tornen només per un període breu de temps. No iniciem un cicle de retorn a l’estat sinó un camí cap a un món de béns comuns. Són ja moltes les advertències que estem rebent sobre la necessitat de posar més recursos en comú (intel·ligència, diners, sobirania, responsabilitat…) per afrontar crisis que ens han convertit en una comunitat d’afectació. La ciència s’hauria de convertir en un afer de singular importància, però una ciència cívica, que no equivalgui al govern dels experts sinó que es vegi obligada a interioritzar les seves responsabilitats públiques en la mateixa mesura que els governs hauran d’adquirir consciència de la necessitat de millorar la qualitat epistèmica de les seves decisions. I la sanitat agafa un protagonisme que té a veure amb la seva importància en termes de defensa i la seva connexió amb la transició ecològica. Les clàssiques distincions ministerials s’estan tornant obsoletes i hauríem d’evolucionar cap a un disseny de governs més transversals. Aquesta crisi sanitària posarà a prova moltes coses, entre les quals la democràcia. Ja s’ha suscitat el debat entre els que pensen que aquesta crisi suposarà un revulsiu que tombarà el capitalisme i els que pronostiquen un sistema de control que consolidarà les tendències autoritàries en les democràcies liberals. Les mesures d’excepció aprovades podrien ser un precedent perillós i una retallada de llibertats que seria acceptable per a poblacions espantades. Al mateix temps, la llarga llista de fracassos col·lectius que acumulen les democràcies fa que siguin temptadores les promeses d’eficàcia a costa de les formalitats democràtiques. La democràcia afronta un repte sense precedents.

Andreu Domingo, demògraf
“Tot el que decidim ara forma part de com modelem el futur”
Tots els agents socials estan seguint el guió de les distopies clàssiques, moltes de les quals són sobre els efectes letals d’un virus i la pandèmia que el segueix. Es trasllada la pregunta “¿a qui salvem i a qui no?” a la professió sanitària, quan aquesta pregunta és política i prèvia: hi té a veure qui té accés als tests de detecció ràpida de la malaltia i a la informació sobre el covid-19. El càlcul econòmic en les societats de mercat i l’estratificació social prevalen sobre la vida humana. És similar al que passa en l’economia. El debat de fons és com es distribueixen els costos de la situació, i no hi ha una fórmula. Ens trobem amb un joc d’interessos el resultat del qual determinarà el nostre futur. Es tracta de decidir qui té dret a l’atur, si hi ha renda garantida de ciutadania, quines empreses cobren, si les petites o les grans, etc.

Tot el que decidim ara forma part de com estem modelant el futur després del coronavirus. S’ha de replantejar la divisió entre públic i privat i la nostra concepció del bé comú. En el sentit demogràfic també es pot produir un canvi: l’estancament o la pèrdua d’esperança de vida a Itàlia i a Espanya. Aquest virus ataca franges d’edat que precisament feien que aquest indicador fos alt. Ara bé, pel que fa a canvis en la piràmide poblacional, és difícil dir-ho ara amb les dades de què disposem, però crec que el nombre de morts en relació a la població total no serà prou significatiu per canviar-la. També a l’inici pensàvem que afectaria més les dones -hi estan més exposades perquè són més nombroses en l’àmbit sanitari i perquè hi ha més dones d’edats avançades-, i ara estem veient que no, que té més impacte en els homes perquè tenen més mala salut.

I en termes polítics, i torno a enllaçar amb la distopia, el canvi és la deriva autoritària que això pot tenir. No només estem en una època d’incertesa en què s’aprofita per recentralitzar i posar a primera plana l’exèrcit, sinó que la gent espera un lideratge fort, algú que els salvi. L’exemple és l’emmirallament amb la Xina, que és una dictadura. I a Catalunya plou sobre mullat perquè portem una dècada d’estat d’excepció, en què s’ha normalitzat el que era excepcional i això ja és el colofó.

José García Montalvo, economista
“Les empreses que més se’n beneficiaran seran els monopolis”
La digitalització s’accelerarà en molts sectors on entrava molt lentament. Les videoconferències han demostrat que molts viatges són innecessaris. Crec que un tema molt important és que les empreses que més se’n beneficiaran són les que s’estaven convertint en grans monopolis, com Google, Amazon i Netflix. Això vol dir que una economia que ja s’estava concentrant bastant encara ho farà més ràpidament i caldran uns reguladors més forts, molt més durs, amb unes polítiques de competència que impedeixin que aquests grans monopolis acabin fixant els preus i impedint un mercat mínimament competitiu.

També és molt important què passarà amb la globalització. Fins ara, quan es muntava una cadena internacional de valor, només es tenia en compte quant costava la mà d’obra en un altre lloc, i per això es produïa a Indonèsia o a Tailàndia, on el treballador costava deu vegades menys. Però ara a l’equació caldrà posar-hi la possibilitat que la cadena es trenqui, per un problema sanitari, encara que sigui una epidèmia regional. Aquest cost s’haurà d’introduir i, per tant, quan es tingui en compte, produir allà ja no serà tan barat. Potser només es deslocalitzaran aquelles activitats en què no quedi més remei. La globalització farà un pas enrere per tornar a produir al país. Alhora, en aquest context, la pandèmia ha posat en evidència que la Unió Europea és irrellevant, i això generarà una visió més nacionalista, que acompanyarà aquest pas enrere de la globalització.

Cal destacar la importància que tindrà a partir d’ara la recerca i el desenvolupament (R+D), que haurà de rebre molts més recursos públics. Sobretot si tenim en compte que ja fa temps que es parla de pandèmies i bioterrorisme, i ja hi ha precedents com la SARS i la grip aviària. Però no només en R+D biomèdica o genètica: també s’haurà d’invertir més en anàlisi de dades, com s’està demostrant ara amb aquesta pandèmia, que no sabem cap on va i ni tan sols quants morts hi ha. Crec que s’haurà d’invertir molt en tot això, perquè ho necessitem. També en investigació econòmica, perquè hem de saber com sortir d’aquesta crisi.

Montse Vendrell, científica i biotecnòloga
“S’ha posat de manifest que és vital invertir en salut i recerca”
Aquesta crisi ha posat de manifest que és de vital importància invertir en salut per al funcionament de tots plegats. Molt sovint això no s’ha tingut en compte quan s’han hagut de fer retallades. La crisi també subratlla la importància de la recerca, una aposta que no dona rèdits als governs a curt termini però que, quan es tanquen fronteres, es posa de manifest: és clau ser capaços de generar coneixement, és bàsic tenir bons químics, metges, viròlegs, bioquímics, tecnòlegs… En el camp de la biotecnologia, el covid-19 accelerarà un canvi que ja estava en marxa. Igual que en institucions i empreses el covid-19 està propiciant una digitalització més ràpida, el mateix passa en la medicina. Anem cap a una cura de la salut més personalitzada a través de la tecnologia, principalment de l’ús de les dades, i amb la participació de la ciutadania. La prevenció i el diagnòstic seran claus per minimitzar els pacients que arribin a les unitats intensives, molt costoses en termes econòmics i de recursos humans. Hem d’invertir més, doncs, en tecnologies que permetin generar dades relatives a cada ciutadà i aprendre’n, que ajudin a predir els riscos sanitaris de cadascú, les zones més afectades. […] L’ús de les dades pot ajudar en molts nivells, en la presa de decisions dels metges, en les prevencions, a descongestionar els centres sanitaris potenciant la consulta online. […] El big data ens pot ajudar a redreçar millor les pandèmies, tot i que alhora obre un necessari debat ètic sobre quins són els límits en la privacitat. En el cas del covid-19, s’ha demostrat en altres països com la detecció precoç de ciutadans afectats permet un confinament individualitzat i una restricció menys dura a tota la població. A Catalunya tenim una de les empreses pioneres en diagnòstic de coronavirus, Stat Dx, que va néixer al Parc Científic de Barcelona. Hem vist com el covid-19 ens ha posat al nostre lloc i que l’única mesura que podem prendre és evitar el contagi. Obtenir un fàrmac o una vacuna, no ho farem en dos dies. Tant de bo aprenguem que hi ha partides d’inversió que són intocables i imprescindibles, com la salut, la recerca i la innovació.

Oriol Nel·lo, geògraf
“La societat es debat entre la resposta autoritària i la solidària”
Després de dècades de predicació de polítiques neoliberals i de les presumptes virtuts de l’individualisme, aquesta crisi del coronavirus posa damunt la taula la importància dels poders públics. Ara es fa palès aquí, als Estats Units i a tot arreu que calen uns ens reguladors. Això altera de manera molt important el debat sobre el rol de l’estat com a regulador i distribuïdor. I quina sortida pot tenir tot plegat? S’estan apuntant dues alternatives, l’autoritària i la solidària. La primera, forta i amb portaveus que es fan sentir molt, predica la importància del control de la població, l’eficiència dels règims autoritaris i la facilitat que els mitjans digitals donen per controlar el comportament de les persones. Aquests són els que diuen que als règims autoritaris els va més bé que a les democràcies liberals a l’hora de contenir la plaga. Aquesta opció no porta a una igualtat més gran, sinó a una més gran desigualtat, perquè hi ha unes elits que es veuen afavorides pel control que exerceix aquest poder polític.

Però també està emergint amb força un altre tipus de resposta: la resposta solidària. La nostra societat està no només acceptant, sinó complint d’una manera extraordinàriament rigorosa, unes condicions duríssimes com les d’aquest confinament. Això ve, d’una banda, d’unes regulacions, sí, però no preval el temor a la penalització, sinó un factor importantíssim de solidaritat: això ho hem de fer tots perquè, si no, no ens en sortirem, perquè del benestar de tots en depèn el meu, i del meu en depèn el dels altres. Això s’expressa amb molta força amb el naixement de tota mena d’iniciatives solidàries, com ara l’ajuda a les persones més vulnerables. Són iniciatives que seran essencials per fer front a les condicions de crisi econòmica en què ja hem entrat. La crisi del 2008 ens ho va demostrar molt clarament. Sort en vam tenir, en molts barris, d’aquestes iniciatives solidàries, perquè allà on no arribava el mercat i no podia o no volia arribar l’estat, hi havia d’arribar l’acció solidària dels veïns.

Per tant, hi veig dues grans opcions: la sortida autoritària i la solidària. No cal que digui a quina apuntaria jo com a més favorable.

Miren Etxezarreta, economista
“No crec que el món canviï i, si ho fa, serà a pitjor”
La veritat és que no tinc gaire interès a parlar del món que vindrà quan s’acabi aquesta crisi, perquè em temo que les coses no canviaran tant com alguns diuen. Aquesta crisi serà temporal però intensa; hi haurà gent que patirà molt, però després vindrà la recuperació i la gent s’oblida molt ràpidament del patiment dels altres.

Crec que en dos o tres mesos es recuperarà una part de la demanda perduda durant el confinament en els sectors on això sigui possible, però és clar que en els serveis i el turisme no. I es tornarà al mateix que ja teníem, potser amb una mica menys de beneficis, i no hi haurà canvis perquè els que manen no tenen gaire interès perquè això canviï.

Sí que pot passar que la societat canviï a pitjor, perquè la pandèmia ha servit perquè ens tornem més individualistes: hem d’estar a casa, tancats, el veí és gairebé un enemic que ens pot encomanar, treballem sols, les reivindicacions socials han desaparegut… Alguns diuen que la gent es tornarà més solidària, però jo crec que no, malauradament. Més endavant ja ho veurem i podrem valorar si tenia raó o no. Tant de bo m’equivoqui.

Recordo el moviment dels indignats del 15-M , que no va canviar res o, més ben dit, va canviar ben poca cosa. Ara penso que a finals d’estiu la despesa es recuperarà i la gent recuperarà la feina i tot quedarà enrere.

Crec que l’actual pandèmia és en part conseqüència del model econòmic vigent, tot i que no n’és una conseqüència directa, però fa vint anys que tenim un model de globalització sense control en què només ens ha importat el benefici. En aquests anys, l’organització de la producció no ha tingut res a veure amb les necessitats de la gent. I per això la producció de les mascaretes només es feia a la Xina, perquè són barates.

Sempre he sigut una crítica ferotge de la globalització, però això no vol dir en cap cas que cregui que cal tornar als nacionalismes econòmics. La globalització és un desastre, i cap on hem d’anar és cap a un mercat internacional regulat i planificat.

Jordi Vaquer, politòleg
“La UE es juga el futur en la crisi econòmica més que en la sanitària”
La crisi del covid-19 ha fet trontollar l’ortodòxia econòmica neoliberal. L’exemple més clar el tenim en el Partit Conservador britànic, que ha nacionalitzat temporalment les companyies ferroviàries i ha posat en marxa un paquet econòmic d’enormes dimensions. La sanitat privada s’ha posat al servei de la pública a Irlanda i Espanya. Ara bé, ni els interessos econòmics es rendiran, ni seria possible un simple retorn al keynesianisme clàssic. El que sí que sembla segur és que veurem durant un temps molt més intervencionisme de l’estat en l’economia. És també el camp en el qual la Unió Europea es juga el futur, més que no pas en la crisi sanitària. Si la UE no ha après les lliçons de la crisi anterior, i no es posa al servei de les persones i països colpejats amb més força per aquesta sotragada, podríem veure ressorgir un nou euroescepticisme. En política interna també és clau la fermesa en drets i llibertats, en particular amb Hongria. Allà el govern ho està aprofitant per eliminar controls al seu poder. La UE té deures també a l’exterior: una mala gestió de la pandèmia, de la qual ha arribat a ser epicentre, se suma a anys d’imatge deteriorada per les constants crisis internes. Els Estats Units tampoc no en surten ben parats. Però caldrà veure si la Xina en surt reforçada: malgrat els enviaments de material i la propaganda que està fent, costarà oblidar que l’epidèmia sorgeix allà i es propaga, en bona part, per culpa de la censura i les mentides del règim de Xi Jinping. Els que sí que podrien sortir-ne reforçats són Corea del Sud, Singapur i Taiwan, que han controlat bé la pandèmia. També és possible que després de la crisi hi hagi la temptació d’un retorn al proteccionisme. Podríem veure cadenes de producció escurçades i regionalitzades, i menys dependència de les manufactures asiàtiques. I si canvien indústries com el turisme i l’aeronàutica, l’impacte pot ser molt fort en territoris dependents, com per exemple les Balears. La intervenció pública pot ser determinant per saber quins sectors se’n sortiran millor. Tenim una oportunitat de canviar el paradigma econòmic: prioritzar les cures i el benestar de les persones i respectar l’equilibri ecològic del món.

Tomàs Marquès i Bonet, director de l’Institut de Biologia Evolutiva (UPF-CSIC)
“La temptació dels nostres polítics serà retallar la despesa en ciència bàsica”
Que jo recordi, no havia sentit ni vist mai tanta ciència i medicina en mitjans de comunicació. Fins i tot tècniques moleculars avançades (PCR) han estat discutides per tertulians! Això són, per a mi, bones notícies. Però hem de ser realistes. Aquesta crisi tindrà conseqüències en la consideració social de la ciència i la medicina, i també en com s’enfoca des de la despesa pública. Clarament, hi haurà una revaloració d’aquestes feines, i la societat, espero, els donarà finalment un reconeixement. Tant de bo la precarietat general típicament associada a les etapes de formació d’aquestes àrees no sigui ja un estàndard vergonyós. M’agradaria, també, que igual com passa en molts països (sobretot anglosaxons), la ciència formés finalment part de la presa de decisions polítiques, amb un comitè permanent que ajudés a definir les prioritats del país en aquest àmbit i també a nivell global. Hem de saber a què juguem i fer-ho des de l’excel·lència. Però per fer-ho ens cal un pressupost. La temptació dels nostres polítics serà retallar la despesa en ciència bàsica i reforçar només l’aplicada, sobretot en medicina. Crec que seria un error descomunal, ja que si alguna cosa ens ha ensenyat aquesta crisi és que necessitem un repertori ben ampli de disciplines (moltes no necessàriament preplanificades) per resoldre problemes complexos; i si es poden executar a nivell local, millor. Com a exemple, la conjunció fantàstica de medicina, biologia, estadística, epidemiologia, matemàtiques i nanotecnologia (entre d’altres) és el que permet fer front ara al repte científic del coronavirus.

Però mentre a Europa la mitjana de R+D+I continua sent del 3%-4% del PIB i crec que podria reforçar-se, aquí no ens podem quedar amb un irrisori 1,2%. Més ciència aplicada (i tant!), però el que tocaria és un reforç global per reforçar la ciència bàsica, que entre altres coses ens va donar la tècnica PCR que ara somiem aplicar massivament com a test de presència de coronavirus.

Núria Bosch, economista
“Es farà evident que l’economia depèn massa del turisme”
La crisi del coronavirus posarà en evidència que tenim una estructura productiva molt dependent del turisme. És un sector molt afectat, i quan la crisi sanitària estigui controlada i es torni a una relativa normalitat, veurem com l’últim a recuperar-se serà el turisme. Tardarem molt a veure una absoluta llibertat de moviments i és evident que durant un temps la mobilitat serà molt limitada. Ens adonarem que potser la nostra economia depèn massa del turisme i que ens cal un canvi de model que disminueixi aquesta dependència.

Aquesta és segurament una de les conseqüències econòmiques més importants de la crisi sanitària, però n’hi ha d’altres, com per exemple el teletreball. Milers de persones han treballat des de casa per primera vegada i això ha posat en relleu que hi ha empreses i indústries que no estan digitalitzades. Hi ha empreses que s’han adaptat bé al teletreball, però n’hi ha que no. I la crisi del coronavirus està obligant les empreses menys digitalitzades a adoptar mesures per facilitar el teletreball. En el futur, l’economia canviarà en el sentit que potser certes activitats laborals es poden fer des de casa a partir de l’experiència del confinament. En aquest sentit, el teletreball pot tenir avantatges i un sentit a l’hora d’estructurar la producció d’una empresa. Es tindrà en compte. I les empreses -evidentment no totes, hi ha sectors en què no es pot teletreballar- intentaran estar preparades per si torna a passar una situació similar.

El coronavirus i totes les dificultats per aconseguir a l’exterior material sanitari també han posat en relleu que potser és més important del que ens pensàvem tenir prou capacitat industrial per autoproveir-nos i dependre menys de les importacions. Potser aquesta crisi ens servirà per intentar millorar la nostra estructura productiva. Ara bé, quan va haver-hi la crisi econòmica del 2007 i 2008 això ja es va posar sobre la taula, i 12 anys després la situació no ha canviat gaire. En qualsevol cas, és sens dubte un toc d’atenció per treure’n lliçons.

Joan Benach, expert en desigualtat
“El covid-19 actua com a amplificador de desigualtats i necessitats prèvies”
La pandèmia del covid-19 és una crisi global i també una crisi de desigualtat. Molts estudis científics han mostrat que la desigualtat de renda, atur i precarietat, o unes polítiques socials febles en habitatge, ambient, sanitat o educació, són determinants socials clau que expliquen les desigualtats de salut segons classe social, gènere, edat i situació migratòria o territori. Tardarem a tenir anàlisis precises sobre l’impacte de la crisi sanitària, però és clar que aquesta és una greu amenaça per a la població i els barris més vulnerables. Als països pobres la crisi pot tenir un impacte calamitós com a conseqüència de la barreja dels factors socials nocius que pateixen: barris amb una alta densitat de població, treball informal, sistemes de sanitat pública febles, baixa qualitat de l’habitatge i l’entorn, poc accés a aliments i aigua potable… Una sola dada: 300 milions d’africans no tenen aigua corrent. Passa el mateix als suburbis indigents de països com els Estats Units o el Brasil, on hi haurà una mortalitat elevada. Al nostre entorn, plou sobre mullat. A part de l’elevat risc que pateixen uns professionals sanitaris i socials en serveis precaris i mercantilitzats, destaca la gent gran de residències geriàtriques mal preparades, uns treballadors precaritzats en situació de risc durant dies, sense possibilitats de teletreballar i que perden la feina. A més, al costat de repartidors, obrers de la construcció i empleats del sector turístic i serveis, una part de la classe treballadora està invisibilitzada amb ocupacions feminitzades i població migrant, com és el cas de caixeres, netejadores, cambreres de pis i treballadores de cures. A la llar, la crisi es manifesta sobretot en les dones que han de fer front a més càrrega, amb la cura i l’atenció dels malalts, els infants i la gent gran. El coronavirus, en si mateix, no genera desigualtats en la salut; les desigualtats socials fruit de polítiques neoliberals, sí. La pandèmia actua com a amplificador de les necessitats prèvies i es converteix en una pandèmia de la desigualtat.

Blanca Garcés, investigadora del CIDOB
“Es normalitzaran els confinaments, especialment de determinats grups”
Acurt termini la pandèmia està generant immobilitat tant per les polítiques de tancament de fronteres com per les polítiques de confinament. A mitjà termini això pot tenir un efecte sobre la mobilitat d’aquelles persones que no hem sabut res de fronteres, que som una minoria. Per a la majoria el món ja estava constituït per un conjunt de fronteres infranquejables (tant físiques com polítiques) abans del covid-19. A llarg termini, si el covid-19 agreuja les desigualtats a escala mundial, això no necessàriament portarà més fluxos migratoris perquè, contràriament al que es pensa, més pobresa no porta més migracions.

La por de la pandèmia ja està agreujant la situació a les fronteres. Per exemple, a la frontera greco-turca ha permès justificar el que fins ara semblava injustificable: des del tancament de facto dels camps de refugiats fins a la retirada de les ONG. Fins i tot s’ha tornat a parlar de concentrar els refugiats en illes desertes a l’estil d’Austràlia. També s’estan fent callar les veus més crítiques, ja sigui perquè el silenci en temps de confinament és més fàcil d’acceptar o per la suspensió a la pràctica del dret de manifestació quan el que impera són mesures de distanciament social.

¿Això portarà a un agreujament de la xenofòbia per motius sanitaris? Es normalitzaran els confinaments, especialment de determinats grups. I s’agreujaran les desigualtats socioeconòmiques, cosa que generarà més misèria i exclusió. Al mateix temps, aquesta crisi sanitària posa en evidència dues qüestions fonamentals. En primer lloc, les persones d’origen immigrant tenen un paper determinant en el sector sanitari i de cures. ¿Qui està cuidant els nostres avis mentre estem confinats a casa? En segon lloc, qualsevol epidèmia mostra que sense drets de tots no hi ha polítiques de salut pública que valguin. Això és més evident en temps de pandèmia, però no menys cert quan deixem d’estar-hi (pensem, per exemple, en les campanyes de vacunació). A diferència dels postulats d’extrema dreta, la nostra seguretat depèn dels seus drets.

Marina Subirats, sociòloga
“És d’esperar que la societat es decanti més pels serveis públics”
Potser perquè ens ha tocat fer aquesta aturada col·lectiva, a l’hora d’interrogar-nos sobre què ens passa hi ha moltes preguntes sobre com canviarà la nostra vida a partir d’ara. Saber-ho, no ho sap ningú. En la vida social sempre hi ha tendències contraposades, i no sabem quines seran més potents. I, alhora, depèn de la profunditat i la llargada de la crisi que estem vivim, de la qual ni tan sols sabem quan ens alliberarem ni quines seran les conseqüències posteriors. Parlem, doncs, d’escenaris possibles, i sovint antagònics. Alguns semblen més probables. Per exemple, el debat sobre propietat pública o privada crec que canviarà de direcció. El neoliberalisme va fer creure que les institucions privades eren més eficaces, i en temps normals és difícil de comprovar. Ara bé, una cosa ha quedat clara: les retallades en la sanitat pública fetes fa 10 anys tant a Catalunya com a Espanya han estat a punt de provocar un desastre encara més profund, i si no ha estat pitjor és perquè els professionals de la sanitat han fet un esforç immens. És d’esperar, doncs, que la societat postcoronavirus es decanti més pels serveis públics que pels privats i exigeixi més inversió.

És cert, però, que a vegades el relat dels mitjans és més potent que la pròpia experiència personal i fins i tot acaba condicionant la seva vivència. I hi ha tants interessos a favor de les privatitzacions que ni tan sols és segur que es produeixi un gran canvi en aquest terreny. Veig difícil que s’adquireixi una consciència més global. L’actuació de les institucions supranacionals, com la UE, ha estat lenta, erràtica i poc compromesa. En certa manera, queda reforçat el paper dels estats, que, amb diferències entre ells, són els que han protagonitzat la direcció de la lluita sanitària. I les respostes a nivell regional han estat molt dispars, cosa que no afavoreix la seguretat. En aquest sentit, més aviat pot ser que es faci un pas enrere en el procés d’afebliment dels estats i l’enfortiment de les altres instàncies de divers abast territorial, algunes de les quals han mostrat menys eficàcia i menys compromís que els estats.

Fins a quin punt la pandèmia del covid-19 farà canviar el món? ¿Canviaran les relacions socials i personals? Viatjarem menys? ¿Ens relacionarem menys físicament? ¿Tindrem, en canvi, més consciència de comunitat, d’humanitat?

https://www.ara.cat/societat/mon-despres-del-coronavirus-covid-19_0_2429757033.html?utm_source=newsletter&utm_medium=cms&utm_campaign=titulars&utm_content=20200405titulars

Plusieurs pays d’Europe centrale ont décidé de rendre obligatoire le port de masque ou de tissus pour limiter la propagation du nouveau coronavirus

Plusieurs pays d'Europe centrale ont décidé de rendre obligatoire le port de masque ou de tissus pour limiter la propagation du nouveau coronavirus.

Plusieurs pays d’Europe centrale ont décidé de rendre obligatoire le port de masque ou de tissus pour limiter la propagation du nouveau coronavirus

Actuellement, les pays du monde, confrontés à la même pandémie, se divisent en deux catégories : ceux qui imposent un masque de protection à leur population pour tenter d’endiguer la propagation du virus, et ceux qui ne jugent pas la mesure nécessaire. En France, le ministère de la Santé estime ainsi que «le port du masque chirurgical n’est pas recommandé sans présence de symptômes ». Mais les lignes bougent. Dans un avis publié le 2 avril, l’Académie de nationale de médecine préconise le port du masque, même artisanal, en population : «En situation de pénurie de masques et alors que la priorité d’attribution des masques FFP2 et des masques chirurgicaux acquis par l’État doit aller aux structures de santé (établissements de santé, établissements médico-sociaux, professionnels de santé du secteur libéral) et aux professionnels les plus exposés, l’Académie nationale de Médecine recommande que le port d’un masque «grand public», aussi dit «alternatif», soit rendu obligatoire pour les sorties nécessaires en période de confinement.»

La dynamique est identique au niveau de l’Organisation mondiale de la santé. Dans ses recommandations, l’OMS estime elle aussi qu’une personne en bonne santé ne doit «utiliser un masque que si elle s’occupe d’une personne présumée infectée par le 2019‑nCoV». Mais l’OMS, prenant exemple sur des pays d’Asie, a également ouvert la voie au port élargi de masques artisanaux par le grand public afin de limiter la propagation du Covid-19 : «Nous devons réserver les masques médicaux et chirurgicaux aux personnels en première ligne. Mais l’idée d’utiliser des masques recouvrant les voies respiratoires ou la bouche pour empêcher que la toux ou le reniflement projette la maladie dans l’environnement et vers les autres n’est pas une mauvaise idée en soi», a ainsi Mike Ryan, expert en situations d’urgence à l’OMS, lors d’une conférence de presse vendredi.

Dans une interview publiée le 27 mars par la revue américaine Science, George Gao, le directeur du Centre chinois pour le contrôle et la prévention des maladies, avait critiqué l’absence de masques : «La grande erreur aux États-Unis et en Europe : les gens ne portent pas de masque. Ce virus est transmis par des gouttelettes et par contact étroit. Les gouttelettes jouent un rôle très important : vous devez porter un masque, car lorsque vous parlez, il y a toujours des gouttelettes qui sortent de votre bouche. De nombreuses personnes souffrent d’infections asymptomatiques ou pré symptomatiques. Si elles portent un masque, cela peut empêcher les gouttelettes porteuses du virus de s’échapper et d’infecter d’autres personnes.»

D’ores et déjà, les gouvernements de plusieurs pays sont rangés à cet avis. Le port du masque ou d’un tissu couvrant nez, bouche et menton est obligatoire dans l’espace public ou dans certains lieux publics dans les pays suivants : Slovaquie, Slovénie, République tchèque, Autriche (supermarchés), certaines régions de Chine, Vietnam, Ouzbékistan, Israël, certaines provinces de Thaïlande et Venezuela. En Bulgarie, l’obligation du port du masque dans l’espace public a été levée mais reste recommandée.

A noter que le port du masque dans l’espace public n’est pas toujours une obligation dictée par les pouvoirs publics. En Asie, notamment en Asie du Sud-Est, il est commun de voir des personnes porter des masques quand ils sont malades. Aussi si on a pu voir de nombreuses images de Coréens du Sud portant des protections, le journaliste Gahyeok Lee explique à CheckNews que «pour les situations ordinaires et pour les personnes qui n’ont aucun symptôme, le masque n’est pas une obligation selon le gouvernement. Les gens peuvent donc sortir sans masque. Cependant, de nombreuses entreprises ou magasins fixent leur propre règle : «pas de masque, pas d’entrée». Il s’agit d’une sorte de règle non officielle et individuelle».

Europe centrale
Sur le continent européen, un peloton de pays d’Europe centrale, mené par la République Tchèque et suivi de la Slovaquie, la Slovénie, l’Autriche et brièvement la Bulgarie obligent le port d’un masque de protection ou d’un simple foulard en public.

Ainsi, depuis le 19 mars, l’ensemble de la République tchèque est obligé de porter un masque ou une écharpe dans l’espace public. Une mesure justifiée mardi lors d’une conférence de presse tenue par l’épidémiologiste Roman Prymula, à la tête de la task force pour combattre le virus dans le pays : «Nous n’utilisons pas les masques pour nous protéger car le niveau de protection est vraiment bas, mais pour protéger notre environnement », ajoutant que «si tout le monde porte des masques, aucun aérosol n’est créé et personne ne s’infecte facilement ». Selon le médecin, les masques permettent de bloquer 80% des gouttelettes et constituent une mesure clé pour ralentir l’infection, au même titre que le lavage des mains. Dans une vidéo publiée le 28 mars, le ministre de la Santé, Adam Vojtech, s’est joint à l’initiative #Masks4All, qui promeut la fabrication de masques cousus à la main, en déclarant : «Je recommande à tous mes collègues ministres et aux gouvernements de généraliser l’usage de masques même faits maison. Aujourd’hui nous voyons qu’il s’agit de la plus importante décision que nous ayons faite. Si ça nous a aidés ici, ça peut aider partout.»

Après s’être fait remarquer le 21 mars, en prêtant serment masqué, le gouvernement slovaque a édicté, à partir du 25 mars, la règle suivante : «La libre circulation des personnes en public est interdite sans équipement de protection du visage (masque de protection du visage, respirateur, foulard, etc.).» La mesure présentée comme «l’un des outils les plus importants pour prévenir la propagation du Covid-19 causée par le coronavirus (SARS-CoV-2) en République slovaque » et justifiée par un avis de l’autorité de santé publique de Slovaquie, n’avait pas manqué d’être remise en question par la presse nationale qui lui avait opposé la position de l’OMS. Selon le magazine conservateur Tyzden, le nouveau gouvernement a surtout répondu à la pression populaire : «Cette initiative est née spontanément parmi les gens. Nous pouvons dire qu’il s’agit d’une pression venue du bas, qui a été progressivement adoptée par les politiciens, les médias et la plupart de nos autorités scientifiques. »

Aquests dies tinc molt temps per llegir la premsa i només veig notícies negatives o no, i a sota critiques i comentaris molt negatius, poc respectuosos amb les persones i valoracions molt subjectives

Aquests dies tinc molt temps per llegir la premsa i només veig notícies negatives o notícies de problemes o situacions, notícies sobre ajudes o préstecs i a sota critiques i comentaris molt negatius i poc respectuosos amb les persones i valoracions molt subjectives

Aquests dies tinc molt temps per llegir la premsa i només veig notícies negatives o notícies de problemes o situacions, notícies sobre ajudes o préstecs i a sota critiques i comentaris molt negatius i poc respectuosos amb les persones i valoracions molt subjectives, els psicòlegs saben que només amb un llenguatge positiu tirarem endavant, la negativitat no ajuda a resoldre res, i us asseguro que el meu no és filosofia barata, sinó experiència. 

Amics, perdoneu la confiança. Perquè no mirem de ser constructius i anar tots a una. Lluitar en benefici d’Andorra, Espanya, França o Portugal i quan això s’arregli ja discutirem o cercarem que hem fet malament o que han fet malament i com podem millorar…. perquè i haurà una segona vegada a no ser que es trobi una vacuna abans.

Deixem-nos de criticar, siguem objectius, positius, pràctics, respectuosos i lluitem per als nostres fills, néts, amics i fins i tot enemics. Ara no és moment de criticar o aflorar el pitjor de nosaltres. Tots tenim bo i dolent «Ying i Yang», jo sóc el primer amb més defectes que qualitats.

Però crec que ara a Andorra i als nostres tres països amics i veïns … Portugal també, perquè aquí ni han molts de Portuguesos, i fan molt per Andorra i creen molta riquesa, més de les que molts creuen i això ho saben els Bancs.

Anem tots a una i endavant amb força, i quan això acabi ja discutirem o criticarem, però només junts i respectuosos amb els nostres Governants i veïns ens en sortirem.

Visca Andorra!

Aquests dies tinc molt temps per llegir la premsa i només veig notícies negatives o notícies de problemes o situacions, notícies sobre ajudes o préstecs i a sota critiques i comentaris molt negatius i poc respectuosos amb les persones i valoracions molt subjectives

Els qui estan malalts han d’usar mascaretes per a evitar contagiar els altres. Els qui cuiden i tracten els malalts, han de portar-ne també per a protegir-se del contag

Las mascarillas de lujo que las marcas utilizan para explotar el negocio del coronavirus - Máscaras con logos como marcador del estatus social

Portar mascareta o no. Per a tots o només per als contagiats. Factor decisiu o una simple ajuda. El debat sobre si tapar-se la boca i el nas ajuda a contenir l’expansió del Covid-19 està molt present a Europa, on alguns països han imposat l’ús, mentre què l’Organització Mundial de la Salut (OMS) es mostra escèptica.

La República Txeca i Eslovàquia són els dos únics països a Europa que obliguen a usar màscares en eixir de casa. A aquests se suma ara Àustria, amb l’obligació d’emprar-les en els supermercats, i Eslovènia, que ho exigeix en qualsevol espai públic tancat.

Las mascarillas de lujo que las marcas utilizan para explotar el negocio del coronavirus - Máscaras con logos como marcador del estatus social

Una bufanda també val

En aquests quatre països, una bufanda o una peça de roba que cobreixi nas i boca, i limiti l’expulsió del virus en tossir o esternudar, s’accepta com a substitut de les màscares.

A Hongria les autoritats en desaconsellen l’ús als qui estan sans perquè creuen que genera una falsa sensació de seguretat, al mateix temps que reconeixen que no hi ha suficients màscares per a tota la població.

El govern búlgar ha sigut el millor exemple dels dubtes i el debat sobre les mascaretes: en només unes hores va passar d’imposar usar-les sota pena de multes de 2.500 euros, quatre vegades el salari mitjà, a fer marxa arrere perquè «no hi ha consens en la societat».

L’OMS explica:

L’OMS ha tractat d’aclarir l’assumpte amb una sèrie de senzilles recomanacions.

-Els qui estan malalts, han d’usar mascaretes per a evitar contagiar els altres. Els qui cuiden i tracten els malalts, han de portar-ne també per a protegir-se del contagi.

No totes les mascaretes són iguals

D’una banda hi ha les mascaretes que simplement cobreixen el nas i la boca, com les que usen els cirurgians: només limiten el risc de contagiar els altres, però no protegeixen a un mateix del contagi.

De l’altra, les mascaretes amb sistema de filtratge que, en funció del seu grau de protecció es classifiquen, de menys a més segures, com FFP1, FFP2 i FFP3.

Una màscara FFP2 sol ser suficient per a retenir les gotetes que genera una persona infectada quan tus, esternuda o parla.

L’OMS recorda que la Covid-19 no es transmet per l’aire: les gotetes que transporten el virus pesen massa per a quedar suspeses, i cauen ràpidament al sòl.

Falsa sensació de seguretat

En resum, l’OMS no recomana l’ús de màscares per a la població sana, però tampoc critica els països que recomanen portar-ne. Això sí, recorda que aquesta peça és habitualment usada de manera errònia, o pot donar una falsa sensació de seguretat o fer que s’oblidi la mesura més eficaç: guardar distàncies i llavar-se les mans.

«L’ús de màscares en si no garanteix la protecció si no es combina amb altres mesures. El problema és que la gent que les utilitza pot tindre un fals sentiment de seguretat i oblidar altres gestos essencials com llavar-se les mans», ha justificat el portaveu de l’OMS, Tarik Jasarevic.

https://apuntmedia.es/va/noticies/covid-19/el-debat-sobre-les-mascaretes-protegeixen-del-coronavirus-

Las mascarillas de lujo que las marcas utilizan para explotar el negocio del coronavirus

Las mascarillas de lujo que las marcas utilizan para explotar el negocio del coronavirus - Máscaras con logos como marcador del estatus social

Las mascarillas de lujo que las marcas utilizan para explotar el negocio del coronavirus - Máscaras con logos como marcador del estatus social

El brote del Covid-19, mundialmente conocido como coronavirus, y su expansión en prácticamente todos los países del mundo ha encendido todas las alarmas. Las autoridades sanitarias han advertido de la escasez de material sanitario para luchar y prevenir la propagación del virus y también han avisado de un aumento preocupante de los precios de estos equipos de protección.

Las mascarillas de lujo que las marcas utilizan para explotar el negocio del coronavirus - Máscaras con logos como marcador del estatus social

Sacar jugo a una situación escabrosa. En esta línea se encuentran todas aquellas mascarillas personalizadas que han presentado prestigiosas marcas de moda como Off-White, Louis Vuitton, Gucci, Futurewear, Fendi o Antisocial Club y que han llevado abiertamente muchas celebridades como Bella Hadid o Gwyneth Paltrow.

RSS
Follow by Email