¿Cómo les fue a los hoteles que no pararon las campañas?
Comparemos el periodo del 15 al 31 de marzo(1) contra el mismo periodo del año pasado y, viendo sus números en Google Ads, nos damos cuenta de que el comportamiento, aunque empeora, es mejor al esperado (dadas las circunstancias). Eso sí, números discretos y, sobre todo, de bajo volumen.

Impresiones: -88%. Como era de esperar, un gran descenso en impresiones que refleja el frenazo brutal de la demanda. La caída, que se traduce en la misma proporción en el tráfico pagado a la web, no tiene impacto a efectos de rentabilidad (sin impresiones tampoco hay clics y, por lo tanto, no hay coste), pero sí a efectos de volumen generado.
CTR (click through rate): +5%. Métrica que presenta una mejora sustancial, sin embargo, y dado el bajo volumen que supone en términos de visita, no vemos que tenga mayor relevancia.
CPC (cost per click): -63%. La ausencia de competencia en las keywords (las OTA principalmente) ha supuesto un importante descenso en el coste de cada clic. Esto es positivo y podría suponer una oportunidad.
Conversión: -41%. Esta caída en el ratio de conversión refleja de alguna forma la incertidumbre que estamos viviendo.
Rentabilidad: -11%. La rentabilidad empeora, como era de esperar, aunque mucho menos de lo que hubiéramos anticipado. Con una comisión soportada media de un 6,5%, las campañas activas siguen manteniéndose en valores rentables para el hotelero.