diciembre 8, 2022

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Cuidar el patrimonio cultural beneficia al turismo impulsar los destinos turísticos inteligentes y demostrar el peso que este tipo de desplazamientos tienen en el sector viajes

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Dado que España tiene un patrimonio cultural tan extenso, en el seno de la Red DTI han elaborado una guía de buenas prácticas para cuidarlo mejor. Su objetivo es impulsar los destinos turísticos inteligentes y demostrar el peso que este tipo de desplazamientos tienen en el sector viajes. Por ello, han analizado diferentes iniciativas de 40 destinos nacionales e internacionales que han acelerado su transformación. La idea es servir de inspiración para los gestores turísticos e impulsar el aprovechamiento de los recursos patrimoniales con fines turísticos para la recuperación. Al final, lo que pretenden es dotar a los destinos de un modelo de gestión inteligente basado en 5 ejes: la gobernanza, la innovación, la tecnología, la sostenibilidad y la accesibilidad. También, crear sinergias entre sus más de 480 miembros, para que intercambien conocimientos. Para entender lo que proponen, hay que partir de que el concepto de «patrimonio cultural» designa una herencia (material o inmaterial) recibida por una comunidad. No solo para ser transmitida a las generaciones que vendrán, sino también para ser aprovechada, disfrutada y protegida por las generaciones presentes. De ahí que sea esencial comprender su doble valor, tanto cultural como económico. Tampoco hay que perder de vista que el patrimonio cultural genera importantes actividades económicas directamente relacionadas con su identificación, protección, conservación, restauración, gestión y puesta en valor. Además, genera diversos impactos, ya sea a través de actividades directas como la compra-venta de antigüedades o indirectas mediante su relación con las industrias culturales. Por tanto, su potencial económico no debe ilustrarse únicamente por su cantidad y calidad desde un punto de vista cultural. Es necesario ponerlo en perspectiva por su valor como recurso para otros sectores de la economía, especialmente el turismo. La importancia del patrimonio cultural en turismo La importancia relativa del turismo cultural dentro del total del turismo global es difícil de medir. En especial, porque la Organización Mundial del Turismo no ha llegado aún a formular datos específicos al respecto. Hasta ahora está incluido en la categoría más amplia de «ocio, recreación y vacaciones». A pesar de todo, sí ha señalado que es uno de los subsectores que crecen por encima de los índices del turismo global. Encima, nuestra nación cuenta con un extraordinario conjunto de bienes culturales. Concretamente, existen cerca de 30.400 Bienes de Interés Cultural o BIC, que es la categoría legalmente más protegida). A pesar de todo, resulta llamativo que los índices de turismo cultural de otros países con aparentemente menos patrimonio son muy superiores al de España. Las causas que motivan esto abarcan diversos factores. Por un lado, que en otras zonas el patrimonio cultural está en su conjunto mejor conservado y gestionado que el español. Por otro, que el aprovechamiento cultural y turístico de los recursos patrimoniales nacionales es mucho menor que el de otros lugares. En base a esto, se puede deducir que una atención mayor al patrimonial favorece un crecimiento de la actividad turística general, a través del turismo cultural. Principales ventajas del patrimonio A partir de lo que han estudiado, la guía de la Red DTI afirma que el patrimonio cultural es capaz de crear empleo estable y especializado. Además, consigue generar un elevado índice de impacto social. Del mismo modo, impulsa el avance y transferencia de la Investigación, Desarrollo e Innovación, tanto a través de las nuevas tecnologías aplicadas a la conservación, restauración y difusión como del esfuerzo por aportar nuevos modelos, sostenibles y eficientes de gestión. Es por estos motivos que la inversión económica en patrimonio cultural tiene un alto retorno de inversión. No sólo para las entidades que realizan la misma, sino también para la sociedad en su conjunto. Por ello, es clave para el atractivo de las zonas rurales, que pueden atraer por esta vía talento e inversiones privadas. En definitiva, resulta un activo de enorme potencial para el desarrollo económico del territorio, la generación de empleo y el fomento de la competitividad de los destinos turísticos. Sin embargo, las estadísticas demuestran que España no va en la dirección adecuada. Sobre todo, porque se ha producido un fuerte descenso de la inversión pública en conservación desde el año 2007. De ahí que desde el estudio aseguren que está habiendo una ineficaz utilización de estos recursos y su potencialidad. Los grandes retos del futuro Desde la Secretaría de Estado de Turismo se promueve el análisis de los escenarios que inciden en cada destino. El objetivo es mostrar las necesidades de los territorios de una acción transformadora y generadora de desarrollo. Sólo el análisis de los retos comunes que acotan el futuro de los destinos turísticos puede permitir establecer una estrategia adecuada para resolverlos. Partiendo de esta base, el grupo de trabajo ha identificado los grandes retos de futuro para el turismo patrimonial, que se resumen en los siguientes puntos clave: Gobernanza y turismo patrimonial. Pasa por el uso de recursos como motor de desarrollo para fomentar el turismo. Gestión de las personas. Incluye programas de formación y de participación ciudadana. Gestión sostenible y autosuficiente. Consiste en preservar la identidad cultural y valorar la cogestión social de recursos Digitalización. Es decir, el uso de la tecnología como herramienta para mejorar la difusión y gestión, pero también para mejorar la interpretación de los datos o medir la actividad y riqueza generada. 40 buenas prácticas en patrimonio cultural Los retos observados han servido para clasificar también las buenas prácticas, que han sido seleccionadas por el Grupo de trabajo de Patrimonio Cultural, liderado por el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España y coordinado por la Fundación Santa María La Real. Además, están categorizadas por tipologías: adopción de nuevas tecnologías, herramientas de información y promoción, digitalización de recursos y servicios, medidas de seguridad e higiene y actuaciones exclusivas en espacios cerrados. Por eso, la guía presenta ejemplos interesantes encontrados en destinos por todo el país. Así, en la lista aparecen localidades como Alcalá de Henares, Bizkaia, Calpe, Gijón, La Adrada, Palma, Ponferrada, Salamanca, Úbeda, Valladolid o Vinaròs o Villena, entre otros muchos. Del mismo modo, los casos recogidos son muy diversos. Por ejemplo, destaca la recreación virtual de las murallas medievales de Alcoy, la realidad aumentada de los museos de Antequera, la digitalización 3D de los monumentos de Toledo o los totem informativos en Ronda. También, el gemelo digital de la Muralla de Ávila, la app chek de Barcelona para la gestión de aforos y el asistente virtual del Camino de Santiago en la Comarca de la Sidra. Es decir, una serie de innovaciones tecnológicas cuyo objetivo es impulsar el turismo nacional a partir del patrimonio cultural. https://tecnohotelnews.com/?p=70685?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=thnews20220412&mc_cid=6496f9db15&mc_eid=a3a559e462&key_user=7e98bd71071c59a6c104c62a076e198091d36d16be849a08f9996d80a771b608 

Dado que España tiene un patrimonio cultural tan extenso, en el seno de la Red DTI han elaborado una guía de buenas prácticas para cuidarlo mejor. Su objetivo es impulsar los destinos turísticos inteligentes y demostrar el peso que este tipo de desplazamientos tienen en el sector viajes. Por ello, han analizado diferentes iniciativas de 40 destinos nacionales e internacionales que han acelerado su transformación.

Dado que España tiene un patrimonio cultural tan extenso, en el seno de la Red DTI han elaborado una guía de buenas prácticas para cuidarlo mejor. Su objetivo es impulsar los destinos turísticos inteligentes y demostrar el peso que este tipo de desplazamientos tienen en el sector viajes. Por ello, han analizado diferentes iniciativas de 40 destinos nacionales e internacionales que han acelerado su transformación. La idea es servir de inspiración para los gestores turísticos e impulsar el aprovechamiento de los recursos patrimoniales con fines turísticos para la recuperación. Al final, lo que pretenden es dotar a los destinos de un modelo de gestión inteligente basado en 5 ejes: la gobernanza, la innovación, la tecnología, la sostenibilidad y la accesibilidad. También, crear sinergias entre sus más de 480 miembros, para que intercambien conocimientos. Para entender lo que proponen, hay que partir de que el concepto de «patrimonio cultural» designa una herencia (material o inmaterial) recibida por una comunidad. No solo para ser transmitida a las generaciones que vendrán, sino también para ser aprovechada, disfrutada y protegida por las generaciones presentes. De ahí que sea esencial comprender su doble valor, tanto cultural como económico. Tampoco hay que perder de vista que el patrimonio cultural genera importantes actividades económicas directamente relacionadas con su identificación, protección, conservación, restauración, gestión y puesta en valor. Además, genera diversos impactos, ya sea a través de actividades directas como la compra-venta de antigüedades o indirectas mediante su relación con las industrias culturales. Por tanto, su potencial económico no debe ilustrarse únicamente por su cantidad y calidad desde un punto de vista cultural. Es necesario ponerlo en perspectiva por su valor como recurso para otros sectores de la economía, especialmente el turismo. La importancia del patrimonio cultural en turismo La importancia relativa del turismo cultural dentro del total del turismo global es difícil de medir. En especial, porque la Organización Mundial del Turismo no ha llegado aún a formular datos específicos al respecto. Hasta ahora está incluido en la categoría más amplia de «ocio, recreación y vacaciones». A pesar de todo, sí ha señalado que es uno de los subsectores que crecen por encima de los índices del turismo global. Encima, nuestra nación cuenta con un extraordinario conjunto de bienes culturales. Concretamente, existen cerca de 30.400 Bienes de Interés Cultural o BIC, que es la categoría legalmente más protegida). A pesar de todo, resulta llamativo que los índices de turismo cultural de otros países con aparentemente menos patrimonio son muy superiores al de España. Las causas que motivan esto abarcan diversos factores. Por un lado, que en otras zonas el patrimonio cultural está en su conjunto mejor conservado y gestionado que el español. Por otro, que el aprovechamiento cultural y turístico de los recursos patrimoniales nacionales es mucho menor que el de otros lugares. En base a esto, se puede deducir que una atención mayor al patrimonial favorece un crecimiento de la actividad turística general, a través del turismo cultural. Principales ventajas del patrimonio A partir de lo que han estudiado, la guía de la Red DTI afirma que el patrimonio cultural es capaz de crear empleo estable y especializado. Además, consigue generar un elevado índice de impacto social. Del mismo modo, impulsa el avance y transferencia de la Investigación, Desarrollo e Innovación, tanto a través de las nuevas tecnologías aplicadas a la conservación, restauración y difusión como del esfuerzo por aportar nuevos modelos, sostenibles y eficientes de gestión. Es por estos motivos que la inversión económica en patrimonio cultural tiene un alto retorno de inversión. No sólo para las entidades que realizan la misma, sino también para la sociedad en su conjunto. Por ello, es clave para el atractivo de las zonas rurales, que pueden atraer por esta vía talento e inversiones privadas. En definitiva, resulta un activo de enorme potencial para el desarrollo económico del territorio, la generación de empleo y el fomento de la competitividad de los destinos turísticos. Sin embargo, las estadísticas demuestran que España no va en la dirección adecuada. Sobre todo, porque se ha producido un fuerte descenso de la inversión pública en conservación desde el año 2007. De ahí que desde el estudio aseguren que está habiendo una ineficaz utilización de estos recursos y su potencialidad. Los grandes retos del futuro Desde la Secretaría de Estado de Turismo se promueve el análisis de los escenarios que inciden en cada destino. El objetivo es mostrar las necesidades de los territorios de una acción transformadora y generadora de desarrollo. Sólo el análisis de los retos comunes que acotan el futuro de los destinos turísticos puede permitir establecer una estrategia adecuada para resolverlos. Partiendo de esta base, el grupo de trabajo ha identificado los grandes retos de futuro para el turismo patrimonial, que se resumen en los siguientes puntos clave: Gobernanza y turismo patrimonial. Pasa por el uso de recursos como motor de desarrollo para fomentar el turismo. Gestión de las personas. Incluye programas de formación y de participación ciudadana. Gestión sostenible y autosuficiente. Consiste en preservar la identidad cultural y valorar la cogestión social de recursos Digitalización. Es decir, el uso de la tecnología como herramienta para mejorar la difusión y gestión, pero también para mejorar la interpretación de los datos o medir la actividad y riqueza generada. 40 buenas prácticas en patrimonio cultural Los retos observados han servido para clasificar también las buenas prácticas, que han sido seleccionadas por el Grupo de trabajo de Patrimonio Cultural, liderado por el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España y coordinado por la Fundación Santa María La Real. Además, están categorizadas por tipologías: adopción de nuevas tecnologías, herramientas de información y promoción, digitalización de recursos y servicios, medidas de seguridad e higiene y actuaciones exclusivas en espacios cerrados. Por eso, la guía presenta ejemplos interesantes encontrados en destinos por todo el país. Así, en la lista aparecen localidades como Alcalá de Henares, Bizkaia, Calpe, Gijón, La Adrada, Palma, Ponferrada, Salamanca, Úbeda, Valladolid o Vinaròs o Villena, entre otros muchos. Del mismo modo, los casos recogidos son muy diversos. Por ejemplo, destaca la recreación virtual de las murallas medievales de Alcoy, la realidad aumentada de los museos de Antequera, la digitalización 3D de los monumentos de Toledo o los totem informativos en Ronda. También, el gemelo digital de la Muralla de Ávila, la app chek de Barcelona para la gestión de aforos y el asistente virtual del Camino de Santiago en la Comarca de la Sidra. Es decir, una serie de innovaciones tecnológicas cuyo objetivo es impulsar el turismo nacional a partir del patrimonio cultural. https://tecnohotelnews.com/?p=70685?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=thnews20220412&mc_cid=6496f9db15&mc_eid=a3a559e462&key_user=7e98bd71071c59a6c104c62a076e198091d36d16be849a08f9996d80a771b608 

La idea es servir de inspiración para los gestores turísticos e impulsar el aprovechamiento de los recursos patrimoniales con fines turísticos para la recuperación. Al final, lo que pretenden es dotar a los destinos de un modelo de gestión inteligente basado en 5 ejes: la gobernanza, la innovación, la tecnología, la sostenibilidad y la accesibilidad. También, crear sinergias entre sus más de 480 miembros, para que intercambien conocimientos.

Para entender lo que proponen, hay que partir de que el concepto de «patrimonio cultural» designa una herencia (material o inmaterial) recibida por una comunidad. No solo para ser transmitida a las generaciones que vendrán, sino también para ser aprovechada, disfrutada y protegida por las generaciones presentes. De ahí que sea esencial comprender su doble valor, tanto cultural como económico.

Tampoco hay que perder de vista que el patrimonio cultural genera importantes actividades económicas directamente relacionadas con su identificación, protección, conservación, restauración, gestión y puesta en valor. Además, genera diversos impactos, ya sea a través de actividades directas como la compra-venta de antigüedades o indirectas mediante su relación con las industrias culturales.

Por tanto, su potencial económico no debe ilustrarse únicamente por su cantidad y calidad desde un punto de vista cultural. Es necesario ponerlo en perspectiva por su valor como recurso para otros sectores de la economía, especialmente el turismo.

La importancia del patrimonio cultural en turismo
La importancia relativa del turismo cultural dentro del total del turismo global es difícil de medir. En especial, porque la Organización Mundial del Turismo no ha llegado aún a formular datos específicos al respecto. Hasta ahora está incluido en la categoría más amplia de «ocio, recreación y vacaciones». A pesar de todo, sí ha señalado que es uno de los subsectores que crecen por encima de los índices del turismo global.

Encima, nuestra nación cuenta con un extraordinario conjunto de bienes culturales. Concretamente, existen cerca de 30.400 Bienes de Interés Cultural o BIC, que es la categoría legalmente más protegida). A pesar de todo, resulta llamativo que los índices de turismo cultural de otros países con aparentemente menos patrimonio son muy superiores al de España. Las causas que motivan esto abarcan diversos factores.

Por un lado, que en otras zonas el patrimonio cultural está en su conjunto mejor conservado y gestionado que el español. Por otro, que el aprovechamiento
cultural y turístico de los recursos patrimoniales nacionales es mucho menor que el de otros lugares. En base a esto, se puede deducir que una atención mayor al patrimonial favorece un crecimiento de la actividad turística general, a través del turismo cultural.

Principales ventajas del patrimonio
A partir de lo que han estudiado, la guía de la Red DTI afirma que el patrimonio cultural es capaz de crear empleo estable y especializado. Además, consigue generar un elevado índice de impacto social. Del mismo modo, impulsa el avance y transferencia de la Investigación, Desarrollo e Innovación, tanto a través de las nuevas tecnologías aplicadas a la conservación, restauración y difusión, como del esfuerzo por aportar nuevos modelos, sostenibles y eficientes de gestión.

Es por estos motivos que la inversión económica en patrimonio cultural tiene un alto retorno de inversión. No sólo para las entidades que realizan la misma, sino también para la sociedad en su conjunto. Por ello, es clave para el atractivo de las zonas rurales, que pueden atraer por esta vía talento e inversiones privadas. En definitiva, resulta un activo de enorme potencial para el desarrollo económico del territorio, la generación de empleo y el fomento de la competitividad de los destinos turísticos.

Sin embargo, las estadísticas demuestran que España no va en la dirección adecuada. Sobre todo, porque se ha producido un fuerte descenso de la inversión pública en conservación desde el año 2007. De ahí que desde el estudio aseguren que está habiendo una ineficaz utilización de estos recursos y su potencialidad.

Los grandes retos del futuro
Desde la Secretaría de Estado de Turismo se promueve el análisis de los escenarios que inciden en cada destino. El objetivo es mostrar las necesidades de los territorios de una acción transformadora y generadora de desarrollo. Sólo el análisis de los retos comunes que acotan el futuro de los destinos turísticos puede permitir establecer una estrategia adecuada para resolverlos.

Partiendo de esta base, el grupo de trabajo ha identificado los grandes retos de futuro para el turismo patrimonial, que se resumen en los siguientes puntos clave:

Gobernanza y turismo patrimonial. Pasa por el uso de recursos como motor de desarrollo para fomentar el turismo.
Gestión de las personas. Incluye programas de formación y de participación ciudadana.
Gestión sostenible y autosuficiente. Consiste en preservar la identidad cultural y valorar la cogestión social de recursos
Digitalización. Es decir, el uso de la tecnología como herramienta para mejorar la difusión y gestión, pero también para mejorar la interpretación de los datos o medir la actividad y riqueza generada.

40 buenas prácticas en patrimonio cultural
Los retos observados han servido para clasificar también las buenas prácticas, que han sido seleccionadas por el Grupo de trabajo de Patrimonio Cultural, liderado por el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España y coordinado por la Fundación Santa María La Real. Además, están categorizadas por tipologías: adopción de nuevas tecnologías, herramientas de información y promoción, digitalización de recursos y servicios, medidas de seguridad e higiene y actuaciones exclusivas en espacios cerrados.

Por eso, la guía presenta ejemplos interesantes encontrados en destinos por todo el país. Así, en la lista aparecen localidades como Alcalá de Henares, Bizkaia, Calpe, Gijón, La Adrada, Palma, Ponferrada, Salamanca, Úbeda, Valladolid o Vinaròs o Villena, entre otros muchos. Del mismo modo, los casos recogidos son muy diversos.

Por ejemplo, destaca la recreación virtual de las murallas medievales de Alcoy, la realidad aumentada de los museos de Antequera, la digitalización 3D de los monumentos de Toledo o los totem informativos en Ronda. También, el gemelo digital de la Muralla de Ávila, la app chek de Barcelona para la gestión de aforos y el asistente virtual del Camino de Santiago en la Comarca de la Sidra. Es decir, una serie de innovaciones tecnológicas cuyo objetivo es impulsar el turismo nacional a partir del patrimonio cultural.

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